Desayuno sin diamantes

Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia... ladylikeaudrey@hotmail.com

Temas



Archivos

Enlaces


Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2005.

New Orleans

I live at 901 Ronson in the Westwood Subdivison behind the Chevron gas station. I ad to leave my cat. She is a gray/white tabby and will hide from strangers. I did leave food and water on the counter but she may be out by now. The kitchen window is open and is in the back of the house. My side gate is locked but the rear fence is down. The house backs up to the canal. Can you please leave food and water. There was an aluminum table on the side of the house, please place it close to the window so she can jump on it to get in and out of the house when she wants to. My email address issuzq1953@yahoo.com., my cell # is 504-339-2014. Thanks so much for your generosity and kindness. God bless and take care. Suz

Uno de tantos mensajes que se pueden leer en los foros de esta página.

Novios II

5sept.jpgSiguiente,
baraja y corta por donde quieras:

Fer, bien afeitado y ella, muy callada, como nunca. Llevan tantos años juntos que el encabezado de la invitación rezaba Por fin nos casamos, con la consiguiente risa de cualquiera que, conociéndolos, la leyera.

Se llevan los vestidos de novia flamencos, los pétalos de rosa lanzados junto al arroz, los niños que llevan los anillos escondiéndose por las iglesias y las novias pequeñas, manejables, para que, cogidas en brazos, lleguen con soltura a las figuritas de la tarta.

Un calor sofocante, una celebración en una iglesia al otro lado de la ciudad, un partido de fútbol que hizo que la mayoría cambiara el "sí, quiero" por las camisetas rojas sobre el césped en una cervecería cercana y una cena en un patio de un cortijo, con canciones de Bee Gees, Bryan Adams y Mariah Carey, fue lo más destacado.

Los amigos de los novios mucho más gritones que los de la semana pasada, menos flores, menos encanto y menos tías (ninguna: ni cercanas ni lejanas), con mi alegre liberación de la pregunta: ¿y tú qué?.

Sin embargo, esta vez: envidia cero. Estoy sanada.

Nueve

Permitidme sonreír esta vez. Permitidme sonreír en septiembre.
Septiembre es como una tarta de cerezas, como una luz en mitad del bosque, como una calle mojada. Septiembre es como el estribillo que nunca se repite, una camisa de olas, descubrir un perfume olvidado en la piel de cualquier desconocido, una carta sin remite, una cinta rebobinándose.
Septiembre es arroparse con sólo una sábana.

Septiembre es un golpe de viento, un rayo, un trueno, y el silencio.

Novios III

Baraja, ésta es la última:

Misma iglesia donde se casó mi prima, mismos invitados, salvo excepciones, mismo ambiente, misma yo -o casi-. Hacía más viento, sólo eso.
Los novios y yo, compañeros de clase. Ella (siendo a la vez mi prima) tuvo un novio de toda la vida, luego pasó algo y apareció haciendo la compra con el chico de la primera banca. Es curioso. Divertido cambio. Nunca lo habríamos imaginado. Ni siquiera ellos.

Estoy totalmente nerviosa mientras intentaba salir del coche y todos hacíamos fotos. De pronto su cara se vuelve tan colorada que parece reflejada de la corbata de él. Él, mucho más guapo que cuando lo conocimos, más simpático, más encantador. Parece que se casara cada sábado.

Sin duda hay algo peor que ir a una boda: es ir sola a una boda. Enfrentarte a tanta felicidad a dobles y yo sin anécdotas de pareja que contar. Y luego ellos, los amigos, los antiguos compañeros de clase, todos juntos y yo, que también lo fui, por libre. Es como chocarse de frente con el pasado, que actúa como una pared de metacrilato, desde donde lo ves todo pero desde donde no ven los demás nada. Pienso que debería estar en mi sofá mirando el catálogo de ikea.

Mi prima que acaba de llegar de Punta Cana, me explica como son allí las palmeras, y los desayunos, y el sonido del mar y yo, definitivamente me voy a ver el catálogo de ikea.

De vuelta, un par de semáforos en rojo, un coche con un hombre en el carril de la derecha. Nos miramos. Le digo hola con la boca cerrada justo cuando se agacha a apagar el cigarrillo. Y suena mi oxigene de Jean Michel Jarre y es como un reloj que golpea los minutos, y donde es uno suenan dos. Todo el doble de rápido.

Envidia insana a tope, pero además, para colmo de males, a las cinco de la mañana me llevé mi merecido: acabé vomitando, sin poder dormir/descansar y viendo "Extraños en un tren", no me preguntes por qué.

Érase una vez

Yo, disfrazada por Carnaval o reflejándome al espejo.

A mí no me perdonaste cosas que perdonas a los demás

Fin de semana rápido. Un par de cenas fuera que han acabado de poner a prueba mi vestuario de entretiempo. Mucho sueño, que aún no he consumido. Dos películas porque no puedo conmigo y tremendas ganas de que pasen dos años o de cambiar de ciudad, de peinado o de cabeza, como la bruja de El Mago de Oz.
Se repite la música que antes me gustaba, se repiten los días, la comida, la ropa, los zapatos, los libros, los olores, las risas. Todo. Y sólo quiero ir a perderme contigo o contigo o conmigo, pero perderme. Y beber zumo en algún patio de Tarifa, donde no pueda abrir los ojos o el olor del incienso quemado me deje dormir tranquila.

Estoy esperando. Estoy esperando porque no puedo conmigo pero me niego a agachar la cabeza. Tremenda semana de puesta en marcha me espera.

Venga

A la de tres.
22/09/2005 11:07 Enlace permanente. Tema: Sin clasificar Hay 2 comentarios.

Escondida

escondida.JPGPese a que debería estar ilusionada por aquello de empezar un nuevo curso y sobre todo si pretendo estudiar el temario de historia, nada de nada. Estoy desganada, pero prefiero no darle muchas vueltas intentando buscar una excusa, puesto que yo soy siempre la excusa, mi excusa, para sentirme así. No hay modo de levantarme la moral. No se me ocurre qué más hacer y me empiezo a cansar de sentirme sola en estos casos porque sí, puedo conmigo misma y adelante otra vez, pero mientras me dura me deshago y me deshago sola y luego me hago.(pero cuesta bastante).
El caso es que hoy no me apetece leer mi parte programada del libro, ni estudiar, ni rellenar formularios, ni nada de nada. Hoy, aparte de haber soñado que a mi perro le faltaba una oreja y que una tarde polvorienta yo descubría un par de sarcófagos egipcios y tenía que batirme con una serpiente enorme, sólo me apetece para comer un postre de café del día (el supermercado).

Fuera

Tú estás allí, al final de los recuerdos. Como al fondo de una garganta y yo a la espera de palabras a voces.

Sí, últimamente me veo algo más aislada que de costumbre, pero procuro acabar con la sensación ayudándome de un café o algo de fruta fresca o dos vasos de agua fría. Y conducir. Todo queda en eso.

Tú no eres mejor que/ ni el resto. Ninguno. Pero yo tampoco soy peor, no lo olvides.


Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras; Emprendedor ven a Iniciador Aragón.